miércoles, 30 de enero de 2019

A TOMAR POR CULO EL PERRO Y TÚ

Aun siendo una mala mujer, quiero hacer un alegato por esos hombres sufridos, por esos padres de familia que, antaño, llegaban a casa y se encontraban con su mujer, esperándolos, con los brazos cruzados bajo el pecho, el empeine golpeando el suelo al ritmo de la cantidad de reproches guardados bajo la expresión repetida durante el día: “Ya verás cuando venga tu padre”

Y el padre llegaba a casa después del trabajo. Mientras metía la llave en la cerradura, la mujer ya se había encargado de recordar la máxima y había adquirido la postura. Al atravesar la puerta, no había tiempo para más, comenzaba la retahíla: “ya era hora, seguro que te has tomando una cerveza con los amigotes y yo aquí aguantando a los niños. ¿Sabes lo que han hecho? ¿Lo sabes? Pues te lo voy a decir porque no te enteras de nada”. Luego, sin ni siquiera haber dado un paso hacia el salón, seguía: “A ver, qué vas a hacer al respecto, porque algo tendrás que hacer, no voy a ser yo siempre la mala ¿No vas a hacer nada? Te vas a quedar ahí como un pasmarote.

Y él miraba hacia el fondo del piso observando la cara asustada de sus hijos, medio escondidos, aterrados ante lo que podía venir, ante la amenaza que ,durante el día, había repetido la madre cansada.

Los hombres tenían que establecer un duro escarmiento sobre algo de lo que no tenían ni puñetera idea. Lo único que habían estado deseando durante la última hora era llegar a casa sentarse en el sofá, ver a sus hijos, darles un abrazo; pero había que establecer un dominio sobre las criaturitas.

Y si la parienta se calentaba demasiado, algunos hombres se volvían por donde habían venido, si tenían perro, se iban a pasearlo y, si no, a sacar la basura. Mientras, al otro lado de la puerta, se podía oír: y ahora te vas y me quedo otra vez; el día que me vaya yo,  verás. A ver cómo os las arregláis sin mí. Anda “a tomar por culo el perro y tú”

martes, 29 de enero de 2019

RESPETO A LOS HOMBRES

Estas historias de mala mujer surgieron porque estaba y estoy convencida de las trabas morales a las que la mujer ha tenido que someterse. Como dije al principio, citándome a mi misma en 2016 “romper moldes se me da bien, no es que lo busque, sino que me sale, pero desde el respeto. Porque de la mujer se esperan una serie de actitudes derivados de la historia social. Sin embargo, decía, las mujeres cambian y los hombres también”

Desde ese inicio, hace casi tres años, las cosas han cambiado. De aquellos momentos en los que me entretenía, contando con ironía, mi desastre de mujer, donde señalaba las cosas con las cuales nos han juzgado, tanto a mujeres como a hombres, ha habido un salto histriónico y perverso.

Muchas mujeres acusan a los hombres de todos sus males y quieren infundir ese odio en las más jóvenes. Y el odio no es buen principio para una mejor sociedad.

¿Por qué las mujeres no podemos reconocer la fuerza de los hombres? Esa que nos ha protegido, ha luchado por nosotras; esa fuerza entregada y cariñosa. No la fuerza que se vuelve contra nosotras, sino la del compañero.

¡Tanto nos cuesta ver que la misma sociedad que criticamos ha sido sustentada por nosotras! ¿No somos hijas de hombres y madres de hombres?

Creo que existe machismo, pero no patriarcado. Un machismo que no es el patrón, sino una actitud que se hace cada vez más irrisoria y excluyente en nuestra sociedad.

Hay personas buenas y personas malas.

Yo me niego a denigrar y odiar al hombre, aunque tenga sus defectos, como todos.

viernes, 25 de enero de 2019

CHOCHO CHARLAS Y POLLA CHARLAS

El título me parece de lo más chabacano, pero, por eso mismo, de lo más atractivo en estos tiempos y por eso mismo se va haciendo viral. Me parece estupendo que las chicas conozcan su sexo y lo disfruten, lo cuiden, lo mimen, como ellas quieran. No se si habla de ello, porque lo que trasciende es de lo más obvio. Espero que vaya más allá del emponderamiento a través de la vulva, porque, de lo contrario, mal vamos. Creía que era a través del cerebro y la autoestima.

Pero olvidamos algo. Nosotras las mujeres llevamos años acudiendo al ginecólogo. Fue complicado saltar las barreras del pudor. Pero lo logramos. Nuestro sexo interno es complicado y requiere de revisiones.

Sin despreciar esto, me pregunto por los hombres. Acaso, en algún momento, hemos tomado conciencia de que ellos no han seguido ese mismo camino, que ellos no se miran, ni siquiera un poquito, y que cualquier duda sobre lo que les pasa, no se atreven a consultarla.

Parece que no importa inculcar a nuestros jóvenes machos que se palpen, que se miren, que no tengan vergüenza de hablar de sus problemas genitales o sexuales.

Ellos también tienen tumores, infecciones…Menos, pero los tienen

Y son nuestros padres, hijos, parejas…

Por eso me importa. Por eso no entiendo por qué no hay otras charlas como polla charlas, para saber utilizar la polla adecuadamente. ¿O nos escandalizaría eso?

lunes, 21 de enero de 2019

TOI JODIDA, PERO AGUANTO

Estoy jodida con una contractura que me produce un pesado dolor de cabeza. La razón hay que buscarla en el hecho de que trabajo en un mundo de hombres y, supuestamente, soy igual que ellos.

Sí, eso dicen algunas mujeres, sentadas delante de un ordenador, planificando lo que tenemos que decir las demás, con la inestimable ayuda de los mass media, como se decía antes.

Pero las que curramos al lado de hombres, en determinados trabajos, tenemos que demostrar cada día que somos iguales. Pero resulta que mido 1.60 y peso menos de 50 kilos, tengo el amor propio por las nubes y hago esfuerzos más allá de lo que mi cuerpo puede llegar a hacer. Y, a pesar de todo, me ganan. Sí, me ganan, tienen más fuerza.

Lo siento, pero no quiero igualarme a un hombre porque soy una mujer. Así de claro y sencillo, tengo una biología totalmente distinta. Lo cual no quiere decir que no pueda hacer el trabajo.

Porque hay una cosa que sí puedo hacer mejor: luchar junto a ellos para evitar sobreesfuerzos en el trabajo que, posteriormente, pagaremos ambos, hombres y mujeres. Medios hay, solo falta unirnos.

sábado, 19 de enero de 2019

CARMEN MAURA: LEAN ANTES DE OPINAR

Hay que ser malintencionados para no leerse de cabo a rabo la entrevista a Carmen Maura y empezar con la matraca de lo que ha dicho sobre las mujeres.

Pues, eah! MAS RAZÓN QUE UN SANTO, si es que lo santos tienen razón en algo. Pero no es el momento de meterse con los refranes, que se nos va el santo al cielo. Uy!

Aquí se saca lo que uno quiere, lo que vende, lo que ofende, lo que enfada. Tenemos ganas de enfadar al personal. Pero Carmen Maura habla de muchas cosas más

Habla de cómo se vive la crisis en Francia, donde se vive como algo de honor, mientras para nosotros es un drama familiar. Cómo se lamenta de que los políticos no saben hacer su trabajo, a tenor de los resultados.

Y nadie, nadie menciona que después de decir que nos estamos pasando con el temita de los piropos y otras cosas que no vale la pena mencionar, con las que estoy de acuerdo, dice que siempre ha pensado que las chicas somos más listas y estamos más preparadas.

Pero lo que cuenta es llevar el ascua a mi sardina, no? Pues eso.

Lean antes de opinar. Coño, que para eso lo tengo.

viernes, 18 de enero de 2019

MAESTRA DE CHUCHOS

Soy despistada y no puedo hacer nada contra ello, ni pienso hacerlo. Una es como es. Nunca encuentro ni las llaves, ni las gafas y, ahora, tampoco la correa del perro. Hace unos días iba a sacar a mi chucho (porque es un chucho con ascendencia chucho) y recorrí toda la casa buscando la correa con el collar ( menos mal que es pequeña). Sí, hay un lugar para ella, pero no suele estar ahí; al igual que le pasa a las llaves. Como no las encontraba y el pobre perro andaba loco siguiéndome por todos lados, decidió, o concluyó por algún tipo de mecanismo cerebral, que estaba buscando la correa. De repente, cuando ya me daba por vencida, aparece el puñetero chucho con la correa en la boca y me la tira a los pies. Tras quedarme algo atónita, le puse el collar y nos fuimos a la calle.

Fue entonces cuando mi mente empezó a trabajar y me dije: tengo que enseñarle a encontrar las llaves; las gafas no me atrevo porque ya se ha comido dos. Y en esas estoy, intentando que el perro sepa lo que son las llaves para que me las traiga. Pero he concluido que tengo que poner algo al llavero: no le gusta coger con los dientes el metal.

Si logro que me las traiga, le doy un chuletón. ¡La de tiempo que me va a ahorrar el chucho! Bueno todo el que le doy yo. Así que, en paz. SI ME ENCUENTRA LAS LLAVES, claro.

sábado, 12 de enero de 2019

ROMPER TABÚES NO ES DEJARSE PELOS

No. Romper tabúes no es dejarse el pelo de las piernas o de las axilas sin depilar. Romper tabúes es que una mujer decida no ser madre porque quiere dedicar su tiempo a su carrera profesional; que pueda tener una vida personal independiente; que si quiere tener sexo lo tenga con quien quiera y si no lo encuentra, hasta pague por ello.

Romper tabúes es que una mujer que se ha casado y ha tenido hijos se atreva a seguir su carrera profesional renunciando a la custodia en el caso de un divorcio, y no se sienta culpable por ello.

Romper tabúes es que una mujer diga que se ha acostado con diez hombres en un mes y se muestre orgullosa en lugar de avergonzada.

Romper tabúes es alabar un cuerpo de mujer bello y no criticarlo.

Romper tabúes es poder echar un piropo a un hombre y, del mismo modo, recibir un piropo con una sonrisa porque tú lo vales…

Romper tabúes es mucho más. Es entablar luchas conjuntas con el hombre para lograr cotas más altas de liberad, igualdad y fraternidad.

martes, 8 de enero de 2019

LOS HUMANOS NO SOMOS PELUDOS

Parece que hay un movimiento denominado Januhairy con el que se reivindica que las mujeres dejen de depilarse en el mes de enero para mostrar que no es necesario, para que se acepte el vello en la mujer; se trata de una manifestación de emponderamiento de la mujer.

¡Y vuelta la burra al trigo! ¡Ay qué cruz! Una cosa es que la mujer durante siglos haya estado sometida a un deber ser, a un estereotipo, propiciado por la organización social, y otra muy distinta que hasta la evolución sea machista.

Porque sí, señoras mías, el ser humano es el primate que perdió el pelo; no somos peludos, porque evolucionamos.

El afán por quitarnos el pelo tiene un origen histórico y tiene que ver con la evolución de la especie. Son muchos los científicos que han buscado una explicación y existen varias líneas: el acercamiento al agua, donde el pelaje era un impedimento; la migración a la sabana, para evitar golpes de calor; el fin de los parásitos e incluso la comunicación, ya que el pelaje impedía ver reacciones y su eliminación activó el tacto y el contacto entre humanos.

A medida que se imponía la perdida de pelo había tribus que, incluso, abandonaban a los bebés peludos (machos o hembras).

Por otra parte, cada cual que haga lo que quiera. Si una mujer o un hombre quieren dejarse pelo por todos lados son libres de hacerlo. Evidentemente, cada época tiene una valoración estética; de no haberla no habría ni buena música, ni buenos libros, ni buen nada: y tampoco las he visto salir en contra de los desfiles de moda.

Como ya dije en una ocasión (30 de mayo de 2017) que no me vengan dando lecciones de feminismo por ese lado, por favor. Que no me vengan diciendo que me lo imponen y que una mujer con pelos rompe tabúes. Por ahí no. Romper tabúes es otra cosa muy distinta y pasa primero por no estar obsesionada.

viernes, 4 de enero de 2019

PEDROCHE, ESTOY CONTIGO

Cada año pasa lo mismo: esperamos a la Pedroche en la Sexta y luego nos dedicamos a criticarla, que es el deporte nacional por excelencia, más que el fútbol, que ya es decir.  De hecho, ya hablé sobre el tema el 9 de enero de 2017 en este mismo blog.

Algún día tendrá que cambiar la temática para atraer a los televidentes, pero mientras funcione, ahí siguen y nosotros también.

En cuanto al vestido, cada cual tiene sus gustos, me gustó más el de hace dos años. Yo no me lo pondría, porque soy más práctica, pero le quedaba estupendo. Sin embargo, que se observe el vestido desde la perspectiva de género, ya es
sacar de quicio las cosas ¡Cómo si la ropa que llevas supusiera la vanguardia de la lucha por la igualdad! Aggg, ¡Qué harta estoy de la monserga y de las consignas que te exigen cómo debes hablar y opinar para ser feminista! Hay ciertas señoras que se creen con el derecho de establecer quién dice o no lo correcto. Así no vamos a ser más libres, me parece a mí.

Hace no muchos años, las mujeres estábamos locas por hacer toples en la playa; ahora parece que debemos tapar a toda mujer que muestre su cuerpo. Y criticarla.

Supongo que las críticas con este tipo de vestidos, también deberían señalar que en la publicidad los tíos que salgan sean del tipo normal: con entradas, pelín con grasa, no muy altos, ni musculazos…

MIERDA! Como se les ocurra quitar a los modelos de la publicidad por utilización sexual….ya me exilio.